Monday, February 25, 2019

Venezuela. Las mentiras del presidente Iván Duque y los planes de intervención militar.


Con inaudito cinismo el presidente Iván Duque Márquez, en la  noche del 23 de febrero, desde  la ciudad de Cúcuta, descaradamente afirmó que el objetivo de ingresar la “ayuda humanitaria” no se había logrado por el uso violento de la Guardia y Policía Nacional bolivariana, que había impedido el ingreso de dicha ayuda y lejos de admitir la derrota  descaradamente afirmaba, que el objetivo se había logrado y era exitoso porque demostraba que el dictador Maduro se oponía a la ayuda humanitaria para su pueblo.  Duque quería sembrar la matriz de opinión que habían tenido éxito, y fue exactamente lo sucedido y los medios hegemónicos cómplices del plan intervencionista, atacaban a Maduro por impedir el ingreso de la supuesta “ayuda humanitaria”.

Los hechos han desmentido totalmente al pinocho mandatario colombiano, no fueron las fuerzas militares venezolanas las que generaron la violencia, los videos y pruebas fotográfica de lo sucedido en el puente Francisco de Paula Santander, así lo demuestran: primero no lograron penetrar en territorio venezolano, la violencia la desarrollaron desde territorio colombiano guarimberos venezolanos y paramilitares cucuteños pagados por Guiadó con total respaldo del Gobierno de Colombia, Gobierno que con tal  conducta está violando el derecho internacional y  la carta de las Naciones Unidas.

La derrota de Estados Unidos y Juan Guaidó con lo sucedido este pasado 23 de febrero en la frontera colombo-venezolana,  para Mike Pence, Marco Rubio, Elliot Abrams y  Mike Pompeo,  era prevista y conscientes que este fracaso estaba dentro de los cálculos del plan intervencionista, pero  cumplían milimétricamente   las acciones desestabilizadoras  que han venido desarrollando desde hace algunos años contra Venezuela, apoyados con  la campaña mediática de los medios hegemónicos y las redes sociales al servicio del imperio,  que les permitirá presentar  este lunes 25 de febrero en Bogotá, lo sucedido con la ayuda humanitaria, en la reunión convocada por  el Secretario de la OEA Luis Almagro  del  ilegal Grupo de Lima.

El escenario de Bogotá es propicio para la reunión del ilegitimo  Grupo de Lima, los representantes de los 11 países disidentes de la OEA y conjurados contra Venezuela,  violando la propia carta de la Organización de Estados Americanos y de las Naciones Unidas,  que expresa claramente que ningún Estado miembro puede inmiscuirse en los asuntos internos de otro Estado miembro, pero el plan de la intervención militar debe continuar y crear las condiciones para justificarla para eso  Almagro reúne el Grupo de Lima, cuya subordinación a Washington es conocida

La anunciada presencia del vicepresidente de Estado Unidos Mike Pence quien presidirá la reunión y quien dará las ordenes y presiones necesarias, para iniciar una campaña diplomática y política hacia los países que dentro de la OEA dignamente se oponen a la intervención militar y de aplicar la Carta Democrática a Venezuela, es el objetivo principal de este conclave bogotano.  Desde el 2014 han venido intentando dentro de la OEA lograr la aprobación de dicha Carta contra Venezuela pero han fracasado lo países del Caribe, Bolivia, Nicaragua, Uruguay y en este año México se han opuesto.   De lograr su objetivo, le permitirá a Estados Unidos con el manto de la OEA conformar una fuerza interamericana y usarla para procurar el derrocamiento del gobierno venezolano, pero corren el riego de regionalizar el conflicto y Colombia precisamente pudiera ser uno de los territorios dónde una chispa prendería la pradera.

La conspiración de Bogotá contará con una prensa oligárquica, cuya antipatía hacia Venezuela es histórica dada sus raíces santanderista, la que se hizo más furibunda, luego del triunfo de la Revolución Bolivariana y será una aliada de esto perversos planes gringos para levantar una fuerte campaña mediática.
 
Lo que resulta contradictorio, es las inconsistencia en el libreto de la “ayuda humanitaria”, la Cruz Roja Internacional y la Cruz Roja Colombiana, no participaron en el show de Cúcuta, alegando que eso no era ayuda humanitaria, porque no tenía la autorización del gobierno legítimo de Venezuela y que este era una acción de carácter político y que ellos no se prestaban a tal acción. La Unión Europea ha ofrecido ayuda humanitaria al gobierno del presidente Maduro, el que declaró públicamente que la recibiría con todas las garantías y agradecimientos.  El gobierno ruso hizo una donación de 300 toneladas de alimentos y 7,5 toneladas de medicinas.  

No es como dice el señor  Guaidó y sus aliados, que el “dictador” Maduro  no le importa que su pueblo pase hambre y que carezca de medicina, sí al  gobierno de Estado Unidos le interesara y estuviera preocupado por el problema alimenticio y de medicamentos del pueblo venezolano, todo se solucionaría  fácilmente devolviéndole todo el dinero que le han robado al Estado y  pueblo venezolano calculado en 35, 000 mil millones y levantaran todas las sanciones y bloqueos y abrieran sus puertas para que Venezuela compre alimentos y medicinas en Estados Unidos o donde lo decida libremente el  gobierno de Maduro. Claro nada de estas informaciones la publican los medios hegemónicos latinoamericanos y estadounidenses.

Al contrario por ejemplo, el diario Clarín de Buenos Aires y principales medios de capitales latinoamericanas y algunas europeas, mostraron en su primera página un inmenso puente de tres vías con dos grandes conteiners y un acoplado cruzados en la vía que impide el paso y explican que ese puente había sido bloqueado por el gobierno de Maduro quien el 6 de febrero del año en curso ordenó atravesar esos artefactos para impedir la llegada de la ayuda humanitaria.

Así lo reprodujeron los medios, cuando se enteraron que en uno de los extremos del puente llamado las Tienditas se levantarían el escenario del concierto donde se presentarían los famosos cantantes de Miami apoyando a Guaidó y la política intervencionista del gobierno de Estados Unidos contra Venezuela. La falsedad de esta noticia, es que este puente tiene su uso bloqueado desde que terminó su construcción en el año 2016.  Nunca fue inaugurado, lleva tres años en esas mismas condiciones como lo publicaron dichos medios y no el 6 de febrero del 2019 por orden de Maduro, mienten miserablemente.

En todos estos aciagos días, montando el show de Cúcuta, ocuparon las atenciones del señor presidente Iván Duque a los supuestos “graves problemas del gobierno de Venezuela”, mientras 5 municipios del departamento colombiano del Chocó, estaban siendo víctima de una grave inundación del rio San Juan y cuya población pide ayuda humanitaria, pero el apoyo a este pueblo colombiano no estaba dentro de las prioridades del inquilino del Palacio de Nariño. Él tenía que cumplir con la orden del señor vicepresidente gringo Mike Pence de montar la provocación en Cúcuta.  ¿Será que el pueblo colombiano y el Congreso Nacional, no le pedirán cuenta al Ejecutivo de la Nación por este despreciable abandono de su pueblo?  

La opinión pública latinoamericana debe estar muy alerta y denunciar los desmanes de esta demencial aventura del gobierno de Donald Trump, cuyo discurso en Miami, Florida en días recientes, anunciando el fin del socialismo y amenazando a Venezuela, Cuba y Nicaragua no debe quedar en saco roto. Hay que exigirle a los gobernantes de estos países del Grupo de Lima, que cumplan con el acuerdo de la II Cumbre de la CELAC celebrada en La Habana   que declara a América Latina y el Caribe como zona de paz. Basta de prestarse a la política neocolonialista imperial de Estados Unidos, y ponerle un detente a los halcones de la guerra que hoy se cobijan en la Casa Blanca. 

Gráfica.- Iván Duque en su segundo día de Gobierno desde Tibú, Norte de Santander. Foto: Colprensa

(*) Periodista, politólogo y analista internacional.
La Habana 24 de febrero del 2019.

GRECIA: MASIVO ACTO DE SOLIDARIDAD CON EL PUEBLO DE VENEZUELA



Tribuna Popular.- Respondiendo a la convocatoria de la Juventud Comunista de Grecia (KNE) miles de jóvenes se movilizaron el 16 de febrero al estadio deportivo de la capital helénica, para participar en el acto político-cultural en solidaridad con el pueblo de Venezuela.
A este evento asistieron los cientos de delegados y las decenas de organizaciones internacionales que están en Atenas para el 12º Congreso de KNE, que se realiza del 15 al 17 de febrero, además de una delegación del Comité Central del Partido Comunista de Grecia (KKE), encabezada por su Secretario General Dimistris Kutsumbas, y las representaciones diplomáticas de Venezuela y de Cuba.
Janohi Rosas, Secretaria General de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV), tuvo la alta responsabilidad de dar las palabras de apertura del acto de solidaridad, a quien le siguieron Freddy Fernández, en representación de la Embajada de Venezuela en Grecia, y Nikos Zaharopolos, miembro del Consejo Central de KNE.
El evento culminó con un variado programa artístico, con canciones griegas y del mundo vinculadas a momentos heroicos de la historia del movimiento comunista y antiimperialista internacional, reafirmando la solidaridad internacionalista, la lucha común y la amistad entre los pueblos.
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Intervención de Janohi Rosas, Secretaria General del Consejo Central de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV), en el acto de solidaridad con el pueblo de Venezuela organizado en el marco del 12º Congreso de la Juventud Comunista de Grecia (KNE), el 16 de febrero de 2019.

Estimados camaradas, en nombre del Consejo Central de la Juventud Comunista de Venezuela (JCV) y del Partido Comunista de Venezuela (PCV) queremos transmitir un afectuoso, clasista y combativo saludo a la juventud de Grecia que –con la KNE en la vanguardia– mantiene una firme determinación en la lucha por subvertir el orden capitalista.
El capitalismo, en su fase imperialista, desarrolla violentas y horrorosas guerras para controlar zonas de importancia económica y geopolítica; debilitar adversarios políticos; dominar mercados y rutas comerciales; disponer de fuerza de trabajo barata; y apoderarse de riquezas naturales.
La crisis capitalista que estalló en el año 2008 continúa generando desempleo, hambre, inseguridad, carencias habitacionales y privaciones educativas a los trabajadores y especialmente a los jóvenes. Aunado a esto, las potencias imperialistas –que históricamente utilizan el militarismo para reavivar sus aparatos industriales– han intensificado sus agresiones contra los pueblos del mundo, atizando las contradicciones entre los explotados y los explotadores.
En el contexto de la profundización de la crisis mundial del capitalismo, las fuerzas de la derecha, de la burguesía y del fascismo han logrado importantes avances; pero seguirán encontrándose de frente con la resistencia invencible de los comunistas y del movimiento obrero y popular.

América Latina y el Caribe se encuentran en una nueva etapa de la lucha de clases, marcada por la recomposición de los tejidos de dominación del imperialismo, cuyas amenazas y agresiones se han materializado en el conjunto de acciones injerencistas y de intervención en contra de los pueblos que luchan por su liberación, soberanía, independencia y autodeterminación.
El gobierno estadounidense, como principal instrumento político del gran capital, mantiene la arremetida contra Latinoamérica y demuestra su disposición de escalar las agresiones, a través del fortalecimiento de la presencia militar en la región, con las bases militares de EEUU y de la OTAN; el despliegue del Comando Sur y la IV Flota; la movilización de tropas especiales a Panamá y Colombia; los ejercicios militares conjuntos con gobiernos latinoamericanos serviles congregados en el llamado “Grupo de Lima”; y acciones encubiertas mediante ONG’s financiadas por la NED y la USAID.
El imperialismo y las fuerzas de ultraderecha intentan mostrar una aparente renovación de su discurso, métodos y formas. A través de sus poderosos medios de comunicación influyen en la conciencia de amplias capas populares, especialmente en los jóvenes para ganarlos a su favor en la batalla de ideas que se libra diariamente.

La nueva correlación de fuerzas en nuestra región, que es favorable al imperialismo, comprueba las advertencias hechas por el Partido Comunista de Venezuela sobre el previsible estancamiento y eventual retroceso de los procesos progresistas-reformistas en el caso de que no avanzaran en una vía genuinamente revolucionaria para la superación de la explotación capitalista.

Este complejo cuadro de la lucha de clases a nivel internacional tiene un inevitable impacto en el desarrollo de las contradicciones internas en la sociedad venezolana que durante las últimas dos décadas ha transitado un proceso político y social caracterizado por posiciones antiimperialistas; redistribución de la renta petrolera en beneficio de los sectores populares; empleo de los recursos energéticos para el desarrollo de otros pueblos del mundo; propiciar espacios de unidad e integración latinoamericana; apoyo a iniciativas internacionales de la FMJD, la FSM, la FDIM y el CMP; así como el impulso de la denominada “multipolaridad”, mediante el intercambio comercial y el fortalecimiento de las relaciones con sectores del capital mundial adversos a los grupos monopólicos tradicionalmente hegemónicos.
Estas políticas, sumado a la pretensión del gran capital por recuperar control sobre los importantes recursos energéticos y minerales del país, ha ubicado a Venezuela en el centro de las agresiones del imperialismo en la región Latinoamericana. Muestra de ello son la Orden Ejecutiva de 2015 que declara a nuestro país como una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad de EEUU; las sanciones coordinadas con la Unión Europea (UE) para restringir la actividad comercial del gobierno; y las campañas comunicacionales que promueven la intervención internacional.
A partir del año 2019, se elevaron a un nivel superior las acciones de agresión contra el pueblo venezolano por parte del gobierno de EEUU. La autoproclamación como “Presidente de transición” de la República Bolivariana de Venezuela del diputado de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó –que ha demostrado ser un títere del Departamento de Estado norteamericano–, responde a la agenda del imperialismo para liquidar los avances y conquistas del pueblo venezolano logrados durante el proceso bolivariano y derrocar el gobierno encabezado por el presidente Nicolás Maduro, quien fue legítima y mayoritariamente reelecto por los venezolanos el pasado 20 de mayo de 2018.
Para estos fines innobles y antipopulares, el gobierno de EEUU está aplicando un conjunto de acciones unilaterales tendientes a asfixiar la economía venezolana, por ejemplo con las recientes medidas del Departamento del Tesoro que congeló 7 mil millones de dólares en activos pertenecientes a CITGO, empresa estatal venezolana filial de Petróleos de Venezuela (PDVSA), que opera en EEUU con cerca de 16 mil instalaciones, refinerías y gasolineras, estimándose las pérdidas en al menos 11 mil millones de dólares en las exportaciones de petróleo.
La agudización de la contradicción entre los intereses del imperialismo y los de la nación venezolana ha propiciado, por una parte, el llamamiento del PCV al pueblo para construir la más amplia unidad de fuerzas patrióticas, democráticas y populares revolucionarias, sin distingo del apoyo que se tenga o no al gobierno nacional, pero con decidida posición antiimperialista; y, por otra parte, en el campo de la reacción, se ha venido configurando un conglomerado de organizaciones con una considerable base social, que abiertamente promueve “sanciones” internacionales ilegales contra el país, la apertura de un supuesto “canal humanitario” para propiciar la intervención extranjera e incluso la invasión militar directa.

No obstante, los comunistas venezolanos tenemos claro que la exacerbación de la contradicción fundamental, entre el capital y el trabajo, es la que marca las configuraciones de fuerzas y deslindes en función de la naturaleza de clase de los actores políticos y sus propuestas programáticas para enfrentar la crisis.
La salida revolucionaria a la crisis requiere una acumulación y concentración de fuerza para el derrocamiento del sistema capitalista y abrir perspectiva a la revolución socialista. Como bien definió el 15º Congreso del PCV en su Línea Política, en junio de 2017: “Nos proponemos en el fragor de la lucha de clases, avanzar en la construcción y profundización de la línea de unidad revolucionaria obrero-campesina, comunera y popular, para convertir en realidad… la conformación de una nueva correlación de fuerzas que le permita a la clase obrera y al pueblo trabajador del campo y la ciudad, convertirse en vanguardia consciente y dirigente de los cambios revolucionarios.
Hoy es mucho más importante para nuestro pueblo la solidaridad activa y militante de nuestras organizaciones hermanas con el proceso bolivariano y el pueblo trabajador, denunciando la continua agresión imperialista; exigiendo la derogación de la Orden Ejecutiva, el cese de las “sanciones” unilaterales por parte de EEUU y la UE; y apoyando el planteamiento de la profundización revolucionaria del proceso en Venezuela, como única garantía para mantener las reivindicaciones sociales y los derechos conquistados por varias generaciones a lo largo de décadas de ardua lucha en favor de la independencia nacional, la autodeterminación y el desarrollo soberano.

Queridos camaradas, en la JCV tenemos la profunda convicción de que la lucha es la única, verdadera y perdurable solución a los problemas que enfrentan nuestros pueblos. Los enormes desafíos que tenemos por delante requieren de la conciencia de clase, organización y movilización de nuestra juventud; sólo con una línea de acción conectada con las luchas del pueblo trabajador, es posible desarrollar la fuerza que necesitamos para vencer. Por tanto, la participación efectiva de los jóvenes en la política no es individual y aislada. La juventud realmente participa y es un factor decisivo en la política cuando puede desplegar toda su fuerza de forma consciente, y esto tendrá perspectiva revolucionaria mediante la acción colectiva organizada y de perfil clasista.
Por eso, no podemos dejar de saludar el exitoso 12º Congreso de KNE y manifestar que, como bien expresa su lema, debemos ser más numerosos y más capaces para influir cada vez más en mayor cantidad de jóvenes; porque, efectivamente, lo que de verdad es moderno, nuevo, necesario y vigente es el Socialismo, ese sueño que debemos hacer realidad para beneficio de toda la humanidad.
Tengan ustedes la certeza de que la Juventud Comunista de Venezuela y el Partido Comunista de Venezuela seguiremos trabajando en la organización y resistencia del movimiento obrero y popular para enfrentar todas las agresiones contra nuestro pueblo y las pretensiones de instaurar en nuestro país una dictadura fascista. Sabremos cumplir con nuestro papel en cualquiera que sea el escenario que se imponga en la lucha de clases; y esa misma convicción la tenemos para la juventud y el pueblo de Grecia y sus organizaciones de vanguardia, la KNE y el KKE.
¡Que viva la solidaridad internacionalista!
¡Que viva el marxismo-leninismo!

MOVIMIENTO CONTINENTAL BOLIVARIANO ESTÁ FIRME EN LA DEFENSA DE VENEZUELA



Maracay.- Bajo la consigna «La unidad nos abrirá el camino de la esperanza», frase gloriosa del libertador Simón Bolívar, se realizó el 16 de febrero, en Maracay, capital del estado Aragua, el encuentro del Movimiento Continental Bolivariano (MCB) y de una amplia diversidad de organizaciones políticas, académicas, culturales, juveniles, y otras, en el marco de la defensa del proceso bolivariano frente a la feroz embestida a la cual ha sido sometido por parte del imperialismo y sus aliados subalternos en la región.

El encuentro se realizó en el Auditorio de la Cámara Municipal de Girardot, en un ambiente en el que sobresalieron la fraternidad y la militancia, además de patentizarse el carácter estratégico del MCB en la lucha contra una alianza criminal y de rapiña que pretende, sin éxito, doblegar la resistencia del bravo pueblo venezolano.

Después de entonar las notas reverentes del Himno Nacional de la República Bolivariana de Venezuela, la apertura del evento estuvo a cargo del Secretario General de la Dirección Ejecutiva del MCB, Carlos Casanueva, quien realizó un recuento histórico de los momentos más sobresalientes del MCB y su historia de lucha . Mencionó Casanueva la presencia de representantes de los estados Zulia, Aragua, Falcón, Carabobo y Caracas y las más de veinte organizaciones presentes. También se refirió a la situación de acoso al legítimo proceso bolivariano de Venezuela y la intromisión por parte del imperialismo, el "Grupo de Lima", el gobierno de Colombia, y el doble rasero de Europa, quienes no sólo le apuestan a la apropiación de las riquezas del país, sino también a eliminar el que ha sido un referente en las luchas de los pueblos por su autonomía. Se acentuó el llamamiento, desde el capítulo venezolano del MCB, para crear un gran frente de lucha continental y preparar las brigadas bolivarianas internacionalistas prestas a acudir en defensa de Venezuela .
También hizo uso de la palabra el internacionalista José Gregorio Hernández, quien expresó los altos valores éticos de los revolucionarios y su inquebrantable voluntad de defensa de la proceso bolivariano y del legítimo presidente de Venezuela Nicolás Maduro Moros, como también la obligación ética de defender las conquistas logradas por el pueblo en lucha.

El centro de la reflexión lo constituyó la intervención del invitado especial Iñaki Gil de San Vicente, del País Vasco, perteneciente a la Presidencia Colectiva del MCB, quién caracterizó el momento y el modelo capitalista rapaz y sanguinario, y el riesgo que constituye para los pueblos.



En horas de la tarde se reunieron las diversas organizaciones a fin de realizar el necesario y urgente análisis de la coyuntura actual, con amplia participación de los presentes quienes dibujaron el mapa de las condiciones imperantes y las estrategias a aplicar para enfrentar las tareas revolucionarias que corresponden a la defensa del proceso bolivariano. Sobresalió dentro de las propuestas realizadas la necesidad de mantener la unidad frente a la agresión, como fórmula decisiva en la lucha.

Entre las organizaciones participantes se contó con la presencia de Pakito Arriarán, Frente Popular por la Liberación de Palestina, Partido Comunista de Venezuela, Partido Socialista Unido de Venezuela, Frente Popular Alexis Vive, Coordinadora Simón Bolívar, Juventud Rebelde Venezuela, Guardianes Ambientales, Movimiento Gayones, Partido FARC en Venezuela, Brigada Internacionalista de Solidaridad Activa, Movimiento Cultural Revolucionario de Aragua, Círculos Bolivarianos de Aragua, Trabajadores de la Empresa Productiva Cacique Maracay, entre otras.

La principal conclusión del primer día de jornada en pro de la defensa del proceso bolivariano fue que los momentos cruciales por los que atraviesa Latinoamérica exigen unidad de los pueblos, y para ello el MCB ratificó que jugará un papel protagónico.



Fuente: https://www.abpnoticias.org/

PC DE CHILE RECHAZA EL PAPEL INTERVENCIONISTA DE PIÑERA EN LOS ASUNTOS DE VENEZUELA



Declaración del Partido Comunista de Chile


1.- La opinión pública se enteró que después de realizar gestiones con gobiernos y personeros extranjeros, el Presidente Sebastián Piñera decidió viajar este viernes a la zona fronteriza de Colombia con Venezuela, para cumplir un rol protagónico en una operación política intervencionista contra el pueblo venezolano y su Gobierno constitucional.
2.- Guiado por gobiernos ultraconservadores, como los de Estados Unidos y Colombia, escuda su acción agresiva contra Venezuela en una supuesta “ayuda humanitaria”.
3.- Con su viaje e injerencia en Venezuela, desde territorio colombiano, el presidente Piñera compromete a Chile, que aparece jugando un rol que atenta contra el derecho internacional y la soberanía de una nación latinoamericana. Esta acción vulnera lo mandatado en el artículo 1 de la carta fundante de las Naciones Unidas de la cual Chile es signatario desde 1945.
4.- No puede escapar el hecho de que el Presidente de Chile llegará a una zona de tensión, poniendo en peligro la paz en Venezuela. Zona en la que ya están apostados aviones de guerra y contingentes militares de Estados Unidos, acompañados de personeros de la ultraderecha de EE.UU. y la región.
5.- Recordamos que tanto las Naciones Unidas como Cruz Roja Internacional cuestionaron y expresaron dudas respecto al plan de “ayuda humanitaria” a la forma de Donald Trump y sus replicantes aliados del continente.
6.-En este marco, el Partido Comunista de Chile repudia el viaje del Presidente Piñera y cuestiona de manera firme y tajante el rol intervencionista que asume el mandatario, contraria a lo que ha sido la política internacional histórica de nuestro país.
7.- Debemos reiterar nuestro categórico rechazo a este plan golpista y de agresión por parte del Gobierno de Estados Unidos contra una nación soberana, a la vez que instamos una vez más a todas y todos los venezolanos a encontrar mecanismos políticos de resolución del conflicto.
COMITÉ CENTRAL
PARTIDO COMUNISTA DE CHILE
En Santiago, a 18 de febrero de 2019

PONDER SOBRE PARTICIPACIÓN EN AGRESIÓN QUE PREPARA EEUU CONTRA VENEZUELA



Exigimos al Gobierno que explique la participación de barco de la Armada española en cerco militar de EEUU a Venezuela



Miguel Ángel Bustamante, diputado del Congreso del Estado español y dirigente del Partido Comunista de España (PCE), solicitó la comparecencia del Ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrel, en el Parlamento para que explique la participación de la Fragata F-104 Méndez Núñez en el Grupo de Ataque con Portaaviones desplegado por EEUU frente a las costas de Florida y que estaría participando en el cerco militar no declarado de EEUU a Venezuela.
“La fragata española tenía previsto participar en un ejercicio de la Marina estadounidense, pero las informaciones que nos llegan es que este Grupo de Ataque está integrado en la operación de cerco militar a Venezuela”, declaró Bustamante. En este sentido el parlamentario espera que el Gobierno informe, entre otros detalles, la fecha de regreso a su base en El Ferrol, lo que disiparía dudas sobre la participación española en la agresión que EEUU prepara contra Venezuela.
También preguntará por la denegación del tránsito de cargamento de 200 mil unidades de medicamentos al impedir que embarcaran en un vuelo con destino a Caracas.
En la pregunta, el parlamentario comunista se refiere al hecho denunciado por el portal de verificación de datos, La Tabla, similar al medio español MalditoBulo. El Gobierno de España impidió que un cargamento de medicinas, proveniente de Qatar y con destino Caracas, pudiera acceder al vuelo de Iberia que debía transportarlo hasta la capital venezolana, siendo devuelto a su origen.
Para Bustamante este hecho supondría “la constatación de la gran hipocresía del Gobierno del PSOE que apoya y ejecuta el bloqueo financiero y comercial contra Venezuela al mismo tiempo que pregona la necesidad de una intervención humanitaria y que no es más que un señuelo para la guerra”.

LA LAMENTABLE HIPOCRESÍA DE "LO HUMANITARIO"




Aceptar que en Venezuela hay una "crisis humanitaria", por demás inexistente, equivaldría a presentar la institucionalidad de ese país como la de un Estado fallido, y sentar causa para lo que se busca: apoyo a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que dé carta blanca a EEUU para una mayor injerencia directa
Por: Marina Menéndez Quintero / JR
Haití está en riesgo de crisis humanitaria luego de las protestas de los últimos días, según una ONG española que lucha —dice en su presentación— «contra las desigualdades» y busca «contribuir a proteger los Derechos Humanos en América Latina, África, Oriente Medio y Europa».
Cualquiera podría apostillar esa aseveración de «Alianza por la Solidaridad» —así se llama la ONG— que esa crisis en Haití es más antigua pues está asentada en la misma pobreza de una nación invisible para el Primer Mundo que la saqueó e, incluso, es la causa misma de los disturbios de estos días, cuyos protagonistas responsabilizan al presidente Jovenal Moise.
Depreciación de la moneda hasta un 23% en los últimos tres meses con alto impacto en la inflación y el costo de la vida para una población donde ya el 10% está en crisis humanitaria y dos millones necesitan ayuda urgente —según los datos, probablemente someros y «cortos», de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA)— son algunos de los elementos que muestran cuánto debería preocupar Haití.
Sin embargo, la situación, agravada los últimos días por más de una cincuentena de muertes, dos centenares de heridos y medio millar de arrestados —según la propia ONG española con base en fuentes no identificadas— no ha provocado el menor pronunciamiento de alguien que no sea aquella ONG… Y puede que ello no sea del todo malo, si se analiza la historia reciente de la propia Haití, pródiga en ejemplos de las falsedades que encierran ciertas «preocupaciones humanitarias».
Luego de un golpe de Estado protagonizado por sus militares en 1994, el presidente haitiano Jean Bertrand Aristide fue repuesto en su sitio por una intervención militar organizada por EEUU… al precio de dejar al país ocupado, y con más inestabilidad y hambre.
No fue aquella una intervención definida como humanitaria, sino «para restituir la democracia». No obstante, podría decirse que la justificación resultaría otro ensayo de lo que vendría con el envío de militares a otras naciones, presuntamente, para proteger a la población, aunque se provocara exactamente lo contrario.
Algún observador llamó en su momento a las guerras humanitarias como Doctrina Clinton, porque la práctica cobró fuerza con el expresidente demócrata estadounidense.
Su administración fue parte de los bombardeos presuntamente «humanitarios» desatados por la OTAN contra Yugoslavia en marzo de 1999 en virtud de «proteger» a los civiles de Kosovo, ataques que arrasaron el país y dieron al traste con la integridad yugoslava. Los costos no políticos fueron más de 2 mil muertos y daños valorados entre 30 mil y 100 mil millones de dólares. Los daños políticos: terminar el desmembramiento de un país y su sistema.
Fue, posiblemente, el mayor desastre provocado hasta entonces en virtud de la supuesta defensa de los derechos de la gente aunque se haya tratado, y se siga tratando de vender la idea de que una intervención militar «humanitaria» es una guerra justa.
Un referente anterior es el de Somalia, en 1992, luego de que el Consejo de Seguridad de la ONU votara a favor del uso de la fuerza para garantizar la distribución de ayuda en ese país, lo que posibilitó el despliegue de unos 1.800 marines y el uso de unos 30 mil soldados.
Sin embargo, no fue la primera vez que se invocó una presumible gestión de buena voluntad para invadir a otro Estado.
Un artículo publicado en el año 2003 por Robert Kolb, Doctor en Derecho Internacional, y a la sazón profesor en el Centro Universitario de Derecho Internacional Humanitario, en Ginebra, calificaba entonces la intervención humanitaria como «una forma de intervención extranjera coercitiva» que era práctica frecuente en el siglo XIX, pero modificada por la adopción de la Carta de la ONU y, especialmente, sus artículos 2 y 5, según los cuales los Estados miembros deberían abstenerse de recurrir a la amenaza o al uso de la fuerza, y que establece el derecho de los Estados miembros a la legítima defensa en caso de ataque armado.
El debate sobre el asunto cobró fuerza después de los ataques a Yugoslavia, pero la práctica no se detuvo, si bien continuó provocando críticas.
A raíz de la invasión de 2003 a Irak bajo el supuesto jamás probado de que allí había armas nucleares y el alegado propósito de enfrentar el terrorismo y salvaguardar la seguridad internacional, un artículo publicado en The Nation en 2003 y que reprodujo después nada menos que El País, de España, bajo el título de «¿Guerra humanitaria o preventiva?», explicaba que «la consecuencia inevitable de ensalzar la intervención humanitaria como respuesta deseable a las guerras y a las crisis de refugiados será un nuevo orden colonial».
«En la mayoría de los casos, la acción militar consiste, en la práctica, en sustituir al Gobierno del país en cuestión por el Gobierno del interventor humanitario o por algún otro agente externo, que suele ser la ONU, o si no, un sustituto local que de hecho está controlado por el interventor externo».
En el caso iraquí, el propósito era derrocar a Saddam Hussein y el saldo debió resultar aleccionador: unos 5.500 soldados y mercenarios de empresas privadas de seguridad perdieron la vida. Pero fue peor, desde luego, para los intervenidos, que sufrieron unos 500 mil muertos de los cuales más de la cuarta parte eran civiles.
El mundo vivió después, pese a todo, el desastre causado en Libia por la intervención de EEUU y la OTAN en 2011, y que según expertos citados recientemente por Russia Today «hizo más para socavar los derechos humanos que para protegerlos».
Sobran los casos para constatar que el proclamado, pero no demostrado deseo de EEUU y otras potencias de «hacer respetar los derechos humanos, la seguridad o la integridad» de las personas se usa cada vez más con un carácter político interventor.
Se han realizado con, o sin el aval de la ONU, y han encontrado la animadversión de quienes anteponen que aún el más sincero carácter de servir tiene que tomar en cuenta el respeto a la soberanía nacional de los Estados.
En marzo de 2001, un artículo publicado en el sitio web del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) por Anne Ryniker, afirmaba que «Desde el punto de vista del Derecho Internacional humanitario, existe una contradicción inmanente cuando se habla de “intervención” o “injerencia” “humanitarias”, pues el término “humanitario” debe reservarse a la acción encaminada a mitigar el sufrimiento de las víctimas. Ahora bien, la “intervención humanitaria”, tal como se entiende hoy, es una intervención armada que implica a menudo un programa político».
Objetivos geoestratégicos que toman en cuenta no solo el cambio de regímenes políticos, sino también el deseo de control sobre los recursos naturales de los países invadidos, también las animan.

Contra Venezuela

Es en este y no en otro contexto que debe ubicarse el discurso de EEUU en torno al envío de una supuesta ayuda humanitaria a Venezuela: un  trampolín para la intervención militar que podría ser abierta, o solapada.
Usar el mecanismo y el término contra la nación bolivariana entraña, de por sí, varios propósitos que pretenden pasar por encima a la falacia de que Washington envíe 20 millones de dólares en «ayuda» y ocasione pérdidas, en cambio, por más de 30 mil millones con sus medidas punitivas al Estado venezolano, que analistas como el Centro Estratégico Latinoamericano de Geopolítica, Celag, aseguran se cobran pérdidas mayores ascendentes, desde el año 2013, a 350 mil millones de dólares.
Aceptar que en Venezuela hay una «crisis humanitaria» por demás inexistente, equivaldría a presentar la institucionalidad de ese país como la de un Estado fallido, y sentar causa para lo que se busca: apoyo a una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que dé carta blanca a EEUU para una mayor injerencia directa.
Pero, además, el asunto humanitario sigue fabricando excusas y buscando adeptos y «momentos» creados por EEUU para esa opción militar que el presidente Donald Trump no descarta, ya que no ha conseguido el reconocimiento dentro de Venezuela a su títere Juan Guaidó y, con ello, el cambio de Gobierno que desea; ni ha avanzado en el intento de imponer a los venezolanos, desde afuera, una celebración de nuevas elecciones presidenciales que desconocerían las que dieron la reelección a Nicolás Maduro el 20 de mayo pasado.
Resulta una provocación portadora de gran peligro el envío de esa supuesta ayuda, en contra de la voluntad del Estado venezolano, por zonas limítrofes con Colombia como la región de Cúcuta desde el fin de semana pasado, usando incluso aviones de la Fuerza Aérea de EEUU, y con la irrespetuosa y grosera presencia en esa localidad colombiana del furibundo antibolivariano y anticubano senador por Florida, Marco Rubio, uno de los que atiza la agresividad yanqui contra los países «distintos» de América Latina.
Algún analista ha estimado que con el show humanitario, Washington establece desde ya una suerte de línea de suministro para futuras operaciones militares, en una acción progresiva que contemplaría también el uso por la desmembrada oposición derechista representada en Guaidó, del dinero congelado por las sanciones a Venezuela para protagonizar una implosión armada.
Pero la injuriosa vía militar podría resultar aún más sencilla si el propio Guaidó «pide» la entrada en el juego de las fuerzas de Estados Unidos —como ha anunciado podría hacer— y estas acuden… con un «fin humanitario» que nadie en el mundo podría creer, si no fuera por la gigantesca operación mediática que sataniza lo que ocurre en Venezuela.
Sería esa variante un acto criminal, y otro ejercicio yanqui de burla al Derecho Internacional y de rancia hipocresía. Todavía las fuerzas honestas del planeta lo podrían detener.
Suplemento especial de Juventud Rebelde sobre Venezuela (PDF): http://www.juventudrebelde.cu/printed/2019/02/20/isuplementos.pdf

LLAMAMIENTO DEL MOVIMIENTO CONTINENTAL BOLIVARIANO (MCB)


En defensa de la Revolución bolivariana
 Desde la Patria bolivariana de Venezuela, el Movimiento Continental Bolivariano (MCB), hacemos un llamado urgente a los pueblos de nuestra América y el mundo a la movilización y solidaridad internacionalista antiimperialista.
Vivimos momentos cruciales para la paz en nuestra América y el proceso continental de liberación. Vemos cómo la descarada ofensiva imperialista ha desatado su furia contra la Patria de Bolívar y Chávez. El gobierno de Estados Unidos y algunos de Europa, junto a gobiernos cipayos de América, en particular el gobierno rastrero y santanderista de Colombia, que se han convertido en el portaaviones de EEUU para la agresión permanente a Venezuela, se han concertado, en una alianza criminal y de rapiña, para doblegar la resistencia del bravo pueblo venezolano y derrocar al gobierno legítimamente electo del presidente  Nicolás Maduro y los procesos democráticos y revolucionarios que resisten en América como Cuba, Nicaragua y Bolivia.
En medio de esta ofensiva imperialista, los pueblos de nuestra América no podemos permanecer expectantes; y la denuncia no es suficiente para detener el más agresivo imperio que la humanidad haya conocido. Se requiere de la unidad y la movilización de todas y todos, para poner freno a esta nueva locura norteamericana.
En ese sentido, debemos entender, que lo que está en juego es la propia soberanía de nuestros pueblos, nuestra autodeterminación e independencia, hoy amenazada bajo el disfraz de ayuda humanitaria, que esconde la más flagrante intervención y que pretende, a partir de la utilización de todas sus armas económicas, mediáticas, diplomáticas y militares, doblegar nuestro firme deseo de ser libres; “Frente a la farsa de la ayuda humanitaria, la solidaridad revolucionaria debe ser nuestra única respuesta”.
Es la hora de los pueblos, es la hora de la solidaridad internacionalista, es el momento de la rebelión mundial de los pueblos contra el imperialismo y el capital, es la hora de desenvainar la espada de la dignidad de Bolívar y nuestros próceres por la soberanía, la autodeterminación y la paz continental.
Hacemos un llamado a las fuerzas patrióticas, revolucionarias y antiimperialistas, para definir un curso de acción común, estableciendo convergencias, en miras de establecer un plan mínimo de acción, para defender la paz frente a la agresión imperialista en Venezuela y América Latina.
¡Es el momento de la rebelión mundial de los pueblos contra el imperialismo y el gran capital!
¡CON BOLÍVAR Y NUESTROS PRÓCERES A LA CARGA!
Capítulo Venezuela MCB: Coordinadora Simón Bolívar, Fuerza Patriótica Alexis Vive, Frente Popular de Liberación de Palestina, Fundación Pakito Arriaran, Partido Comunista de Venezuela, Juventud Comunista de Venezuela, Voces Antiimperialistas.
16 de febrero de 2019. Maracay, Girardot, estado Aragua. VENEZUELA

PC DE ARGENTINA: MACRI ALLANA EL CAMINO AL IMPERIALISMO YANQUI PARA LA INTERVENCIÓN MILITAR EN VENEZUELA




EL PARTIDO COMUNISTA DENUNCIA INTERVENCIONISMO DE ARGENTINA EN ASUNTOS INTERNOS DE VENEZUELA
 El Partido Comunista rechaza la intromisión de la Argentina en los asuntos internos de la República Bolivariana de Venezuela, con la creación en Cancillería de la “Unidad de Gestión para el Apoyo a la Reconstrucción de Venezuela”.
Bajo el pretexto de la “ayuda humanitaria” el gobierno argentino se pliega deshonrosamente ante los avances intervencionistas y guerreristas de los Estados Unidos en ese país, reconociendo la usurpación del poder por parte del diputado Guaidó. La resolución adoptada por el Presidente Macri y su Ministro de Relaciones Exteriores, Jorge Faurie, le allanan el camino al imperialismo yanqui para la intervención militar en territorio venezolano.
El Partido Comunista denuncia estos atropellos y reclama la no injerencia de nuestro país y de ningún otro en los asuntos internos de otro Estado, reafirmando idea de la libre determinación de los pueblos.
Secretariado Nacional
Buenos Aires, 15 de febrero de 2019

PRONUNCIAMIENTO EN CONTRA DE LA AGRESIÓN IMPERIALISTA



Los Partidos Políticos y los Movimientos sociales firmantes, integrantes del Frente Popular Antimperialista y Antifascista; condenamos la arremetida del imperialismo norteamericano, en sociedad con la Unión Europea y el grupo de Lima, en contra de nuestra nación, que representa un acto de provocación e injerencia que atenta contra la soberanía y la Paz de la República Bolivariana de Venezuela y de toda Latinoamérica y el Caribe.
No es ya un secreto para nadie los propósitos de agresión y rapiña que animan al gran capital internacional y sus lugartenientes de la derecha local, contra la dignidad nacional y el bienestar del pueblo venezolano. Más de medio siglo tiene la burguesía de Estados Unidos, los grandes monopolios capitalistas internos y sus partidos afines, actuando contra obreros, campesinos y comunidades de Venezuela y Latinoamérica.
La arremetida imperialista ha aumentado considerablemente en las últimas décadas de proceso político venezolano. No sólo abarcando la conspiración política, el magnicidio y planes de fragmentación nacional para ocupar las zonas petroleras y mineras, sino también el saboteo económico, la elevación grotesca de los precios de la canasta básica, el boicot del transporte, la anarquía y otros miles de abusos cometidos a diario por la derecha pro-imperialista. Es bien sabido que para el adelanto de esos planes la derecha se aprovecha de la impunidad y otros errores gubernamentales cometidos.
En los últimos meses sus planes aislacionistas y de provocación económico-militar han entrado en una nueva fase, buscando cerrar aún más el cerco a la nación venezolana, para propinar el golpe final contra el proceso bolivariano y sus vanguardias. Los imperialistas y sus lacayos sofocados por la enorme y prolongada crisis estructural que los consume, consideran que ha llegado el momento oportuno de golpear a fondo las luchas del pueblo venezolano, de arruinar los planes sociales, de arrinconar al pueblo y salir del gobierno bolivariano por cualquier vía, por eso dieron luz verde al golpe de Estado impulsado por el imperialismo norteamericano, los gobiernos lacayos en América Latina y la derecha servil-apátrida radicada en suelo venezolano.
La política de injerencia golpista que desarrolla el gobierno imperialista de los Estados Unidos, la Unión Europea, con la indigna colaboración de una serie de gobiernos latinoamericanos, centra ahora su objetivo en una agresiva propaganda político-militar, solapada en la llamada “ayuda humanitaria”, que busca justificar la invasión a nuestro país.
Condenamos los planes imperialistas de rapiña sobre los recursos naturales y privatizadores declarados públicamente por Estados Unidos, la Unión Europea, el grupo de Lima, FEDECÁMARAS-VENAMCHAM y la Asamblea en desacato dirigida por Guaidó.
Nosotros, integrantes del FPAA, llamamos a la preparación, la organización y movilización popular; exigimos mano dura del gobierno contra los saboteadores, interventores y terroristas; cárcel inmediata para los especuladores; demandamos la aplicación de los artículos 113 y 114 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, a los especuladores monopolistas, particularmente al sistema financiero. Llamamos a establecer el control obrero-campesino-comunero y popular, sobre los procesos de producción, comercialización y distribución e impulsar un plan de industrialización nacional y una verdadera revolución agraria que nos saque definitivamente de la dependencia, la explotación y el chantaje despiadado antipatriótico de los grandes enemigos históricos del pueblo venezolano y del mundo.
¡CONTRA LA AGRESIÓN IMPERIALISTA!
¡UNIDAD Y MOVILIZACIÓN!
PARTIDO COMUNISTA de VENEZUELA
PARTIDO PATRIA PARA TODOS
PARTIDO REVOLUCIONARIO DEL TRABAJO
MOVIMIENTO GAYONES
Caracas, 20 de febrero de 2019.

Paraguayan CP, La actual crisis en Venezuela y la rebelión de los pueblos contra el capital

25 febrero 2019
Venezuela atraviesa, en estos momentos, un ataque coordinado entre el imperialismo norteamericano y europeo, sus aliados locales y regionales, sumado a grupos empresariales y mediáticos.
Dicha crisis se agudizó en estos días con el golpe de estado realizado este 23 de enero pasado, cuando Juan Guaidó, presidente de la Asamblea Nacional de ese país, miembro de la oposición de derecha al gobierno bolivariano, asumió de facto la presidencia, con el apoyo de los Estados Unidos y de los gobiernos de derecha de la región, entre ellos el presidente del fraude Mario Abdo Benítez, sumado al congelamiento de los activos de Venezuela en el extranjero por parte de las potencias imperiales.
A todo esto se agrega ahora, la amenaza cierta de invasión militar bajo la excusa de ayuda humanitaria, que demuestra, una vez más, la política realmente violenta, belicista y de rapiña del imperialismo norteamericano. Este grupo pretende atribuir falsamente la crisis, solo al gobierno de Maduro, cuando en realidad el elemento central de la misma es la crisis estructural del sistema capitalista, que durante los últimos años, sometió al pueblo a una tremenda escasez de productos esenciales para vivir, bloqueo mediante, y una elevada inflación. Este ataque tiene metas claras: los recursos estratégicos que posee Venezuela y la necesidad de quebrar definitivamente a uno de los procesos alternativos de construcción social y política más emblemáticos en la región latinoamericana.
La estrategia del enemigo es clara, escasez de alimentos, generación de hambruna, hiperinflación galopante, súperexplotación y campaña de engaños y tergiversaciones en los medios masivos de comunicación a escala mundial.
Apoyamos la lucha del pueblo venezolano por la soberanía y la autodeterminación, lo que implica que el Presidente legítimamente electo debe continuar ejerciendo el Poder de manera institucional, recuperando el normal funcionamiento de todos los poderes del Estado para superar la crisis de manera más efectiva.
Nos solidarizamos, especialmente, con nuestros camaradas del Partido Comunista de Venezuela, quienes han demostrado desde la práctica y la lucha concreta del día a día su voluntad y convicción de unidad en favor de los derechos de las inmensas mayorías. Ellas y ellos, desde su participación crítica y autocrítica, han acompañado el proceso de revolución bolivariana iniciado por el Comandante Hugo Chávez, y al mismo tiempo, no han dejado de confrontar y poner en evidencia, las injusticias y necesidades sentidas del pueblo. Reivindicamos, al igual que nuestros camaradas venezolanos, que éste es el momento de la rebelión mundial de los pueblos contra el capital, que solo podrá ser lograda a través de la cohesión de los Partidos comunistas, de la integración de nuestras luchas y de la solidaridad entre nuestros pueblos.
Secretaría de Relaciones Internacionales
Partido Comunista Paraguayo
23 de febrero de 2019

PCV DEMANDA MEDIDAS INTEGRALES Y EFICIENTES CONTRA EL CONTAGIO POR COVID-19 DE LAS TRABAJADORAS Y TRABAJADORES DE LA SALUD

Caracas, 29 de mayo del 2020 El Partido Comunista de Venezuela (PCV) saluda los esfuerzos, entrega y compromiso con la vida, de trabaj...